Hace muchísimos años, tantos que las estrellas del cielo suman el mismo numero, los indios Chompiras vivían a orillas del Rió Parana, muy cerca de su desembocadura.
El cacique de la tribu tenia varios hijos.El mayor se llamaba cielo y como todo primogénito era sucesor al cargo que desempeñaba su importante padre.Muy alegre cielo siempre andaba correteando por los montes pues no le gustaba trabajar.
Cada vez que su padre le proponía alguna tarea con la que podría servir a su pueblo cielo se hacia el distraído y se alejaba silbando bajito para evadir la responsabilidad.
La cuestión es que cielo ya era casi un jovencito y era hora de que mostrara cierta seriedad en su comportamiento.
El cacique que estaba muy molesto por la actitud de su hijo entonces decidió hablarle y le dijo con voz firme y severa : "Si no cambias tu estilo de vida y demostras ser un hombre responsable no te elejire como sucesor gobierno de la tribu.Cielo se mostró muy compungido por la terrible noticia pero admiraba y respetaba a su padre por sobre todas las cosas; de modo que decidió buscar la manera de reformar su vida y ganar la aprobación del cacique.
Así un buen día abandono su hogar y durante mucho tiempo nadie supo nada de el. Sentado a orillas del Parana,contemplaba los dulces ríos y reflexionaba acerca de la mejor manera en que podía ayudar a la tribu.
Un día se detuvo a observar la gran cantidad de lodo que era arrastrado por el agua e inmediatamente tuvo una idea. Comenzó a amontonar el barro y poco a poco lo convirtió en una isla que se pobló de arboles y pájaros.
Feliz cielo continuo su tarea sin descansos ni interrupciones.Fue creando una lista tras otra hasta que el lugar quedo convertido en un verdadero paraíso inundado de vida.La obra de cielo llego a oídos de su padre, quien lo perdono por su negligencia pasada y ademas ayudo a completar la tierra.
Así cuenta la leyenda quedo formado el espectacular delta del Rió Parana, sobre el que gobernó largos y felices años un gran cacique llamado "CIELO".
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