Envueltos en el desastre
Anegamiento arrasador en La Plata
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Una fuerte tormenta asolo todo
trayendo aparejado vientos recios. Interrumpió la rutina de espacios educativos,
la administración pública y los centros comerciales.

Imagen contundente del fuerte temporal
Por Javiera Oviedo
El 4 de abril del corriente año el casco
urbano de la ciudad de La Plata amaneció bajo agua; arrojando un saldo de tres
mil evacuados y dando una cifra de cuatrocientos milímetros en menos de dos
horas.
El día pasó a convertirse en una
noche caos y más caos. Además los muertos iban en ascenso llegando
a los cincuenta y uno.
La situación que azoto a La Plata
pareciera encarnar la película 2012 que adelanta (al mejor estilo
ficcional) los padecimientos del fin del mundo.
Decenas de personas perdieron sus bienes,
en un abrir y cerrar de ojos, los automóviles nadaban por doquier y los
helicópteros desfilaban hacia las extremidades de un cielo rojizo. Añadiéndose
a esta escena conmovedora las personas mayores que salían en lanchas
gracias al buen gesto de los bomberos.
A esta catástrofe el acompaño el estallido
de dos plantas de destilería de la empresa YPF que bordea a dicha ciudad.
Limitando con Berisso. Distinguible desde cualquier punto que uno mire.
Pese a la dramática escena que
presenciaban los platenses hubo un sitio que milagrosamente salió ileso de
cualquier tipo de daños; refiriéndonos al Albergue Universitario de la
Universidad Nacional de La Plata de la calle 61 y 127.El cual recibió una
importante cantidad de agua a los costados de la cuadra; al punto que los
vecinos quedaron petrificados en medio de la desgracia para salir de los
hogares.
La desesperación de los padres, amigos y
parientes de los becarios que encontrándose a miles de kilómetros rezaban
preocupados por la seguridad de los mismos .Aunque si se encontraban
preocupados por la situación de la YPF creaban dentro del ambiente
un sin parar de llamadas telefónicas a las cuales los habitantes
del predio respondían que todo estaba en orden.
A escasas cuadras una nube negra emanaba olores
nauciabundos, tóxicos de humo espeso que expulso
la destilería. La que lentamente se desparramaba por los aires
nublando la visión de quienes presenciamos el hecho en
directo.
Tres chicos que viven conmigo rompieron la intriga del
suceso y subieron al techo del modulo del predio y cuando menos se dieron
cuenta una llamarada de fuego que dibujo el cielo alumbro los
rostros (recomendaban resguardarse con barbijos).
Corriendo milímetros la mirada un océano de
agua rodeo las cuatro cuadras del predio universitario cerca de las nueve de la
noche .En el centro del agua una ola fuerte abrió camino a la
camioneta de la policía ; minutos mas tardes volvió a pasar
la camioneta enganchada a una lancha y personas de la cuadra clavaron el ojo en
el agua como diciendo: "basta por favor" horrorizados y la relatora
que escribe las lineas sentía impotencia ansiando romper las rejas
del predio y dar un manotazo al prójimo.
Vale la pena subrayar que en seguida los motores de la
solidaridad fueron puestos en marcha (cualidad propia de las personas que
habitan en la ciudad de las diagonales) y varias facultades abrieron las
puertas para recaudar alimentos, ropa y bienes pertenecientes al hogar.
Las puertas abiertas de las
facultades no quiere decir que las cursadas tengan curso normal; al
contrario continúan cerradas hasta el día viernes considerando la alerta
meteorológica que prevé lluvias. Según expreso el gobernador de la provincia de
Buenos Aires Daniel Scioli.
Es relevante transmitir que el clima
desfavorable y los anegamientos de La Plata son moneda corriente pero esta
vez supero ampliamente las cifras dejando secuelas importantes.
Hace ciento treinta años el diseño de la
ciudad estuvo planificado desde que en las intersecciones de las
diagonales había una plaza hasta que hubiera varias calles anchas en función de
Boulevard .Aun así con el paso del tiempo donde había una casa pusieron un
edificio, los servicios se multiplicaron y la ciudad siguió funcionando
con los desagües viejos desembocando en un caos.
Marcas de la tormenta, pérdidas
irreparables y daños profundos. O sin ir más lejos lo ocurrido en
la localidad de Villa Urquiza el día lunes donde las perdidas
repercutieron hondo y los muertos por destrozos rondaron las treinta
personas.
Ahora las dos localidades tendrán que
trabajar arduo para que el agua no llegue hasta el cuello.
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